¿Qué es una deuda aduanera y cuándo puede surgir?

Cuando una empresa realiza operaciones de importación o exportación, debe tener en cuenta las obligaciones económicas y administrativas que pueden derivarse de ellas. Uno de los conceptos importantes en este ámbito es la deuda aduanera.

Aunque el término puede sonar complicado, entender qué significa y en qué situaciones puede surgir ayuda a las empresas a planificar mejor sus operaciones internacionales y a evitar posibles incidencias.

¿Qué es una deuda aduanera?

Una deuda aduanera es la obligación de pagar los derechos de importación o exportación que correspondan a determinadas mercancías, de acuerdo con la normativa aduanera aplicable.

En la Unión Europea, esta obligación está regulada por el Código Aduanero de la Unión, que establece las circunstancias en las que nace una deuda aduanera, cómo se determina su importe y quién puede ser responsable de su pago.

Es importante distinguir la deuda aduanera del coste total de una importación. En una operación pueden existir otros conceptos, como el IVA a la importación, los gastos de transporte, el seguro o los honorarios por servicios, que no forman parte automáticamente de la deuda aduanera en sentido estricto.

¿Cuándo puede surgir una deuda aduanera?

Una deuda aduanera puede originarse en diferentes situaciones. No siempre está relacionada con un error o un incumplimiento: también puede surgir como consecuencia de una operación correctamente declarada.

Cuando una mercancía procedente de fuera de la Unión Europea se declara para su despacho a libre práctica y está sujeta a derechos de importación, nace una deuda aduanera conforme a las condiciones establecidas por la normativa.

El importe dependerá de factores como la clasificación arancelaria, el valor en aduana, el origen de la mercancía y las medidas arancelarias aplicables.

Por ejemplo, una empresa española que importa determinados productos de un proveedor de China puede tener que pagar los derechos de importación correspondientes antes de que las mercancías queden despachadas a libre práctica.

La deuda aduanera también puede surgir por el incumplimiento de obligaciones previstas en la normativa.

Esto puede ocurrir, por ejemplo, si se incumplen las condiciones de un régimen aduanero, si se retira una mercancía de la vigilancia aduanera sin cumplir los requisitos correspondientes o si no se respetan determinadas obligaciones vinculadas a una mercancía.

En estos casos, las consecuencias dependerán de las circunstancias concretas y de las disposiciones aplicables.

Algunos regímenes aduaneros permiten que las mercancías reciban un tratamiento específico, como la suspensión o reducción de determinados derechos, siempre que se cumplan las condiciones exigidas.

Si esas condiciones dejan de cumplirse, puede surgir una deuda aduanera.

Por eso, en operaciones como el perfeccionamiento activo o la admisión temporal, es importante realizar un seguimiento adecuado de las mercancías y cumplir las obligaciones asociadas al régimen utilizado.

¿Cómo se calcula una deuda aduanera?

El importe de una deuda aduanera depende de las características de cada operación y de los derechos que resulten aplicables.

En una importación, pueden ser relevantes varios elementos:

  • Clasificación arancelaria: permite identificar la mercancía y determinar qué medidas arancelarias le corresponden.

  • Valor en aduana: constituye la base de cálculo de los derechos que se determinan sobre el valor de la mercancía.
  • Origen de la mercancía: puede influir en el tipo de derecho aplicable y en la posibilidad de acogerse a preferencias arancelarias.
  • Medidas y disposiciones aplicables: pueden afectar al tratamiento aduanero de determinados productos.

No todas las mercancías están sujetas al mismo tipo de derecho. Por eso, es necesario analizar cada operación antes de determinar el importe que corresponde pagar.

¿Quién es responsable de pagar la deuda aduanera?

La responsabilidad depende de cómo se haya realizado la operación y de las circunstancias en las que haya surgido la deuda.

En una operación habitual de importación, el declarante es, por regla general, el deudor. Sin embargo, cuando interviene un representante aduanero bajo la modalidad de representación indirecta, también puede ser deudora la persona por cuya cuenta se presenta la declaración.

Además, en determinados supuestos de incumplimiento, la normativa puede atribuir responsabilidad a otras personas implicadas.

Por ello, antes de realizar una operación internacional, conviene conocer qué modalidad de representación aduanera se utiliza y cuáles son las obligaciones que asume cada parte.

¿Cómo se puede evitar una deuda aduanera derivada de un incumplimiento?

No todas las deudas aduaneras se pueden evitar, ya que algunas nacen legítimamente al realizar una importación sujeta a derechos. Sin embargo, una gestión correcta ayuda a prevenir errores e incumplimientos que pueden generar costes adicionales.

Para ello, es recomendable:

  • Revisar que la información de la declaración aduanera sea correcta y completa.

  • Comprobar la clasificación arancelaria, el valor y el origen de la mercancía.

  • Identificar los derechos y requisitos aplicables antes de realizar la operación.

  • Respetar las condiciones y los plazos de los regímenes aduaneros utilizados.

  • Mantener la documentación necesaria para justificar la operación.

  • Realizar un seguimiento adecuado de las mercancías hasta completar las formalidades correspondientes.

¿Qué es el valor en aduana y por qué es importante?

Cuando una empresa importa mercancías desde fuera de la Unión Europea, uno de los datos que debe determinar correctamente es su valor en aduana.

A menudo se piensa que este valor corresponde simplemente al importe que aparece en la factura comercial. Sin embargo, no siempre es así. La normativa aduanera establece cómo debe determinarse y qué conceptos pueden tener que incluirse en el cálculo.

Conocer correctamente el valor en aduana es importante porque interviene en el cálculo de los derechos de importación y puede afectar al coste final de una operación.

El valor en aduana es el valor que se atribuye a una mercancía a efectos aduaneros cuando se importa en el territorio de la Unión Europea.

Su función principal es establecer una base sobre la que puedan calcularse determinados derechos de importación.

El método principal para determinarlo es el valor de transacción, es decir, el precio efectivamente pagado o por pagar por las mercancías cuando se venden para su exportación con destino a la Unión Europea, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la normativa.

Por tanto, aunque la factura comercial es un documento fundamental, el valor en aduana no debe confundirse automáticamente con el importe de la factura.

Dependiendo de las características de la operación, al precio de la mercancía pueden tener que añadirse determinados conceptos que no estén incluidos inicialmente en la factura.

Por ejemplo, pueden ser relevantes determinados gastos relacionados con:

  • 🚢 Transporte de la mercancía hasta el lugar de entrada en el territorio aduanero de la Unión.
  • 🛡️ Seguro asociado al transporte.
  • 📦 Manipulación y otros gastos relacionados con el transporte.
  • 💶 Comisiones o determinados conceptos vinculados a la operación, cuando corresponda.

Esto significa que para determinar correctamente el valor en aduana no basta con mirar únicamente el precio de compra. Es necesario analizar las condiciones concretas de la operación y los conceptos que forman parte de ella.

El valor en aduana es uno de los elementos que intervienen en el cálculo de los derechos de importación.

Por ejemplo, si una mercancía tiene un valor determinado y está sujeta a un derecho arancelario ad valorem, ese porcentaje se aplicará sobre la base correspondiente.

Por ello, un valor en aduana incorrecto puede provocar que los derechos de importación se calculen de forma incorrecta.

Además, una declaración incorrecta puede dar lugar posteriormente a regularizaciones, ajustes o reclamaciones por parte de la Administración aduanera.

Por eso es importante que la información facilitada para el despacho sea completa y correcta desde el principio.

No.

Aunque el valor de transacción es el método principal, la normativa contempla otros métodos para aquellos casos en los que no pueda utilizarse.

Estos métodos se aplican siguiendo un orden establecido y pueden basarse, entre otros criterios, en:

  • El valor de transacción de mercancías idénticas.
  • El valor de transacción de mercancías similares.
  • El método deductivo.
  • El valor calculado.
  • Un método basado en medios razonables cuando no puedan aplicarse los anteriores.

Por este motivo, cuando el precio de la factura no puede utilizarse como base para determinar el valor en aduana, es necesario analizar la operación y aplicar el método que corresponda.

UN EJEMPLO SENCILLO

Imaginemos una empresa española que compra mercancía a un proveedor de un país tercero por 10.000 €.

La factura indica:

Mercancía: 10.000 €

Pero la operación también incluye determinados gastos de transporte y seguro hasta el lugar correspondiente de entrada en la Unión.

Esto significa que, dependiendo de las condiciones concretas de la operación, el valor relevante a efectos aduaneros puede ser diferente de los 10.000 € que aparecen como precio de la mercancía.

Este es uno de los motivos por los que la correcta valoración de una importación requiere revisar toda la operación y no únicamente la factura.

¿Qué diferencia hay entre valor de la mercancía y valor en aduana?

Son conceptos que pueden coincidir, pero no necesariamente son lo mismo.

Precio de la mercancía
→ Lo que se paga al proveedor por el producto.

Valor en aduana
→ El valor determinado conforme a las normas aduaneras y utilizado, entre otros fines, para calcular los derechos de importación.

La diferencia puede parecer pequeña, pero tiene importancia a la hora de realizar correctamente una declaración aduanera.

¿Qué debe revisar una empresa antes de importar?

Antes de realizar una operación, es recomendable comprobar:
✔️ El precio realmente pagado o por pagar.
✔️ Las condiciones de compraventa.
✔️ El Incoterm utilizado.
✔️ Los gastos de transporte y seguro.
✔️ Otros conceptos que puedan afectar al valor en aduana.
✔️ La documentación que acredita la operación.
Una buena preparación permite evitar errores y facilita la gestión del despacho.

En resumen

El valor en aduana no siempre coincide con el precio que aparece en la factura. Su determinación se realiza siguiendo las normas aduaneras y puede tener en cuenta diferentes elementos de la operación.

Determinarlo correctamente es fundamental para calcular adecuadamente los derechos de importación y evitar posibles incidencias posteriores.

Una correcta valoración también forma parte de una buena gestión aduanera.